Es nuestro deber y casi nuestra salvación, el tomar en nuestras manos ciudadanas la vigilancia del aparato de gobierno y la exigencia de la rendición de cuentas.

Lascurain Uriarte

Apropiarnos de la vigilancia del aparato de gobierno

La condición de “ciudadano” no debería limitarse a cumplir con la mayoría de edad y habitar legalmente en una entidad federativa. Ser ciudadano es un deber, para el que poco o nada se educa, apenas se “informa”. Varias son las generaciones que fuimos educadas todavía bajo el estigma de: Así son todos los del Gobierno, o (peor aún) es la “voluntad de Dios”. Como si el ejercicio del poder (particularmente del poder ejecutivo) fuese una asignación “divina” que no necesita rendir cuentas ni cumplir leyes terrenales.

Esta obediencia sistemática y hereditaria nos ha hecho tanto o más daño como los rezagos ocasionados por años de luchas armadas.

Es una combinación inaudita la condición de pobreza del 44% de la población y una impunidad del 98% en un país que hasta hace menos de 10 años se encontraba entre las 10 primeras economías del planeta y que, año tras año, cuenta con un superávit millonario respecto a la primera potencia mundial; Esa combinación solo se puede explicar por la mancuerna de un Gobierno corrupto y su sociedad apática, cómplice e indolente.

Me encuentro en una sociedad que, por una parte, cada vez recorre más hacia atrás (en retirada) sus límites. Que hace cada vez más laxa su capacidad de asombro y de indignación ante la ineficacia (ausencia) de un Estado de Derecho; pero es cada vez más intransigente e incapaz de conciliar ante las diferencias ideológicas (política, de género) de sus ciudadanos.

Es nuestro deber y casi nuestra salvación, el tomar en nuestras manos ciudadanas la vigilancia del aparato de gobierno y la exigencia de la rendición de cuentas. Cada ciudadano tiene diferentes causas, distintas banderas, la mía es la calidad de la educación. Tomemos cada uno nuestra causa, más como misión de vida que como mero estandarte.

Ante la ausencia de organismos de rendición de cuentas realmente autónomos, somos nosotros, los directamente afectados, los mejores vigías. Es mi expectativa que NOSOTROX nos brinde la guía, la ruta, organización y asesoría para poder SUMAR y lograr. Para MULTIPLICAR el efecto de la vigilancia ciudadana, en lugar de dividir y sucumbir al discurso político que solo busca afiliación, más que convicción. Que NOSOTROX empodere al ciudadano. Ojalá

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