¿Por qué Nosotrxs?

NOSOTRXS surgió como una inspiración y una necesidad. La inspiración vino del doctor Mauricio Merino, él tomó la iniciativa, y su prestigio y honorabilidad fueron los imanes de confianza que aglutinaron una variedad amplia de personas: líderes de opinión, periodistas, creadores, académicos, estudiantes, empresarios, profesionistas y todos aquellos interesados en los asuntos públicos.

¿Cuál fue nuestra principal motivación? La necesidad de contribuir a la solución de los problemas que nos afectan a todos: inseguridad, corrupción, desigualdad, pobreza, discriminación, impunidad y mal gobierno. Problemas que se han agravado drásticamente en los últimos años y ante los cuales no podemos permanecer indiferentes.

Esa es nuestra causa común, sin filiación partidista, como ciudadanos. Con la convicción de que la acción colectiva organizada puede lograr resultados concretos a corto plazo y grandes transformaciones a lo largo del tiempo, sin necesidad de esperar cruzados de brazos a que los gobernantes y políticos de siempre nos escuchen y decidan hacer algo. Y para ello, nuestras herramientas son las instituciones del propio Estado mexicano.

No somos una organización más que pretende descubrir el hilo negro y desatar inmediatamente el nudo gordiano en el que nos encontramos. Nos dimos cuenta que paulatinamente, a la par de nuestros problemas y gracias a la suma de muchos esfuerzos, transitamos a un Estado democrático de derecho sí, aún defectuoso, incompleto, mallugado y maltrecho, pero algo hemos avanzado y hoy, si observamos a detalle, encontramos una serie de reglas que nos otorga la propia ley en materias tan diversas como derechos humanos, sistema electoral, libertad de expresión, información y trasparencia, fiscalización y rendición de cuentas, acceso a la justicia, amparo, nuevo proceso penal, competencia económica y protección al consumidor, por mencionar algunas, que sirven para defender nuestros derechos y exigir a las autoridades resultados. Justamente, nuestro primer paso es identificar esos medios y divulgarlos de la manera más amplia y accesible para todos.

No somos ingenuos, sabemos que no es suficiente, pero es un mínimo sobre el cual podemos empezar a actuar, es lo que tenemos más próximo y a la mano. Y si la realidad nos demuestra que esas instituciones no sirven o están rebasadas, será la propia experiencia la que nos indique qué y cómo deben cambiar las cosas. Preferimos arriesgarnos a intentarlo, a seguir quejándonos esperando que alguien mas actúe.

Nuestro capital es nuestra pluralidad: mujeres y hombres, jóvenes y adultos, con formaciones variadas y realidades diversas, sin importar identidades o preferencias, provenientes de todas las regiones del país. Porque aquí caben todos. Nuestra organización es horizontal y voluntaria, cada quien aporta las ideas, el conocimiento, la experiencia, el trabajo y el tiempo que puede, bajo la coordinación de Luis F. Fernández que ha hecho una labor formidable. Te invito a sumarte.

La razón es muy sencilla: no es por ti, no es por mi, es por NOSOTRXS.

César Flores – ¿Por qué Nosotrxs?

Porque la unión hace la fuerza, Nosotrxs alzamos la voz

Hace poco más de un año, el 7 de mayo de 2017 para ser exactos, nacimos Nosotrxs. Surgimos convocando el inicio de una revolución de conciencias, una invitación colectiva para hacernos responsables de nuestro deber ciudadano no sólo de vigilar sino de exigir el cumplimiento de nuestros derechos a las autoridades correspondientes, en otras palabras, como un llamado para hacernos cargo de nosotros mismos. Hace poco más de un año exhortamos a alzar las voces de todos, porque este movimiento tiene la convicción de que juntos no sólo sumamos, sino que multiplicamos y, con ello, generamos ecos de mayor alcance. En Nosotrxs creemos que es posible hacer a un lado nuestras diferencias y comenzar a mirar nuestras semejanzas, porque después de todo y antes que nada somos mexicanos, compartimos las bondades de esta tierra, pero también las dolencias de su gente, de quienes menos tienen y los que más necesitan.

Entre otras actividades, Nosotrxs inició una labor de pedagogía política, mediante la cual ha buscado brindar a los ciudadanos herramientas que les permitan conocer, de la forma más sencilla posible, cuáles son algunos de sus derechos fundamentales y cómo pueden exigirlos. En este sentido, una de las primeras tareas de Nosotrxs fue generar “Guías de Exigencia” para trece derechos, tales como: la participación de las comunidades indígenas en las políticas públicas; la defensa de los derechos de niños, niñas y adolescentes; iniciar una denuncia administrativa por violaciones a la normatividad electoral, y cómo realizar una iniciativa ciudadana, por mencionar algunos ejemplos. Las Guías de Exigencia, que buscarán ampliarse en la mayor medida posible, ofrecen una definición básica de los derechos en cuestión, así como una sistematización de su proceso de exigencia con base en los fundamentos jurídicos vigentes. Las Guías de Exigencia son un instrumento de empoderamiento social en la medida que permiten a los ciudadanos no sólo conocer mecanismos para reclamar el cumplimiento de un mandato sino compartir experiencias que les permitan ubicar a otras personas con problemas similares. En última instancia, este mecanismo pretende articular problemas comunes, de tal forma que la exigencia para su solución sea mayor.

Con esta lógica surgimos Nosotrxs, como movimiento de oposición, convencidos por la urgencia de externar un reclamo social ante la vulneración sistemática de los derechos de todos. Hoy demando que se respete tu libertad, esperando que mañana demandes que se respete la mía y más adelante, demandemos juntos que se respeten las libertades de todos nosotros.

Adriana Burgos – Nosotrxs alzamos la voz

Oposición en la instrumentación y aliado en las metas

Nosotrxs es un movimiento político de corte progresista. Los que integramos este experimento, inédito en México, señalamos las desigualdades sociales y los excesos del estado. El ejercicio efectivo de derechos y la construcción de instituciones son el mantra cotidiano. Esta organización se integra bajo la premisa de que el cambio es posible en la medida en que los ciudadanos asumimos los derechos como nuestros al presionar y exigir su cumplimiento a una élite de políticos dedicada al servicio y no al saqueo del gobierno. Lo verdaderamente innovador ha sido la fortuna de integrar perfiles muy diversos de activistas. Nosotrxs es un movimiento que no está conformado por una camarilla de intelectuales de la Ciudad de México sino por cientos de personas en todo el país.

Después de los resultados electorales, Morena es la fuerza política más importante del país. Son varias las coincidencias entre Nosotrxs y Morena. Ambas organizaciones reconocen que el cambio se debe sustentar en la movilización territorial. Ambas hablan de frente sobre los excesos de una élite que ha reproducido y profundizado la desigualdad. Ambas creen medularmente en la democracia como la vía del cambio.

Aceptando sin conceder que las aspiraciones de AMLO son sinceras y legítimas, materializar la agenda de Morena se enfrentará con enormes resistencias internas y externas. Acabar con los privilegios que hoy dan el dinero, el poder y la influencia implica agitar el avispero como hace mucho no se intentaba. Las burocracias tienen inercias difíciles de transformar y los grupos que se benefician del status quo tienen profundos lazos de control y cooperación con las instituciones del Estado mexicano.

El papel de Nosotrxs bajo este escenario debería ser el de un aliado en las metas y una verdadera oposición social en las acciones de gobierno. Saltar de las buenas intenciones al verdadero cambio social va a requerir de contrapartes que puedan señalar las contradicciones del próximo gobierno. La extensión de este movimiento permite que los mensajes se repliquen en todos lo rincones del país y al mismo tiempo puede ser un mecanismo de monitoreo de la diversidad de problemas sociales, políticos y económicos en los municipios y estados del país.

Fortalecer la profundidad y el impacto de lo cambios que propone el próximo gobierno manteniendo un espacio de independencia, depende fundamentalmente de la extensión y el volumen del movimiento. La única cura contra la cooptación política está en la fuerza de las bases sociales. Nosotrxs tiene una oportunidad única para catalizar la transformación del equilibrio político actual para poner las instituciones al servicio de las personas y transformar los privilegios de unos cuantos por derechos para todxs.

Emiliano Rosales – Oposición en la instrumentación y aliado en las metas

Nosotrxs, un remedio alternativo después de las elecciones.

Decía Cortázar sobre las palabras algo muy cierto: éstas pueden llegar a cansarse y enfermarse, a perder de a poco su vitalidad hasta agotarse. Nos recuerda también que “las hermosas palabras de nuestra lucha ideológica y política, no se enferman y se fatigan por sí mismas, sino por el mal uso que les dan nuestros enemigos y que en muchas circunstancias les damos nosotros.” En México podríamos hacer una larga lista de palabras que han pasado por este proceso de deterioro: democracia, igualdad, libertad, honestidad, tolerancia, entre otras. Pero una que sin duda ha enfermado, al grado de padecer una completa desviación de su sentido originario, es la palabra política. Hoy “hacer política”, de entrada, levanta un sinnúmero de sospechas. En primer lugar, porque el ciudadano promedio se concibe como ajeno a la política, como si ésta fuese algo de lo que se encargan tan sólo nuestros gobernantes. Es decir, se percibe como una esfera distante y temporal, que transcurre en nuestras vidas tan sólo durante las elecciones. En segundo lugar, porque la política parece tener en el imaginario como primos hermanos a los términos corrupción, impunidad, abuso, y por ello, quien la práctica se contamina por asociación. La política vista como propiedad de los políticos y como un medio para beneficio personal, es una representación común que tienen los mexicanos. Y, desafortunadamente, cuando la percibimos de esta forma, quienes perdemos somos los ciudadanos.

Perdemos por varias razones: porque al aislarnos en una esfera individual, transferimos a nuestros gobernantes todo el poder sobre asuntos públicos que nos afectan a todos, sin supervisión y en muchos casos, perjudicándonos; porque cuando se vulneran nuestros derechos no aprendemos a exigir y a organizarnos, sino a acostumbrarnos; porque cuando las instituciones públicas terminan cooptadas por los intereses de unos cuantos, asumimos que las cosas funcionan así en México.

Cuando Nosotrxs surge como movimiento social –y manteniéndose al margen de la contienda electoral–, parte de ciertas bases: el Estado no es patrimonio de nuestros gobernantes sino de los ciudadanos, la democracia no es un reparto de poder para multiplicar los privilegios de unos pocos, y la defensa de nuestros derechos debe hacerse de forma colectiva. Su propuesta parte de un urgente llamado a la acción para reapropiarnos de lo público. Al hacerlo, ofrece una cura a la humillada palabra política, al reivindicarla en su sentido originario –el de la Atenas clásica–: “la política como participación de los miembros de la polis (de ahí su nombre) en las decisiones sobre los asuntos que interesan a todos; es decir, a toda la comunidad (a la polis).

Las palabras, sin embargo, no sanan ni se limpian de la noche a la mañana. Para revitalizarse o convertirse de nuevo en signos vivos, como señala Cortázar, necesitan una crítica profunda de nuestra manera de vivir y pensar, y, sobre todo, sentirse y practicarse auténticamente desde adentro. Esto implica un proceso, y como bien sabemos, cuando éste involucra una genuina transformación de ideas y prácticas, demora. Pero es sólo siendo parte activa de estos movimientos, que involucran nuevas formas de hacer política –y  que requieren de una participación activa y lucha colectiva–, que realmente podemos como ciudadanos reapropiarnos de lo público y así curar de raíz muchos de los males que hoy nos aquejan. Nosotrxs, independientemente de quién gane las elecciones, lo que ofrece es un remedio alternativo y un canal para ser parte de este proceso, no de forma temporal, sino sostenida a lo largo del tiempo.

Andrea Santiago Páramo – Un remedio alternativo después de las elecciones.

Una revolución de conciencias que ya se está construyendo.

En abril del presente año tuve la oportunidad de ser parte de la primera generación del Curso de Responsabilidad, Empoderamiento y Activismo (C.R.E.A.) de Nosotrxs. Este curso fue una de las mejores experiencias que he vivido en este año, un curso de tres días que me marco y me despertó en un año de cambio para el país.

Señalo que me marcó porque entendí la fuerza del Derecho, Nosotrxs no busca exigir el cumplimiento de los derechos busca que todo ciudadano ejerza sus derechos. Me gusta mucho ese cambio porque me recuerda a los Zapatistas con su frase “hubo tiempo de pedir, otro de exigir y ahora de actuar” pienso que si hay un cambio muy fuerte en los derechos cuando uno pasa de exigir a actuar, ya que la exigencia siempre va hacia alguien externo y la actuación es del propio sujeto, en este caso el ciudadano. Me sorprendió este cambio en mí, ya que parece algo tan simple, pero me di cuenta que se ha logrado que nuestros derechos nos sean enajenados, que parezcan algo externo al ciudadano, y esto, lo hemos permitido. Por lo tanto, el curso y Nosotrxs me regresó la potencia que cada uno de nosotros tiene para darle vida a nuestros derechos, ya que estos no son palabras son acciones.

Me despertó porque a pesar de las dificultades la propia palabra, Nosotrxs, te lleva a actuar en colectivo, en un año donde parece que todo gira en la búsqueda de poder, nos hemos olvidado que el principal paso para cambiar nuestra realidad es el de juntarse. Organizarse para ejercer nuestros derechos y devolver la política a la gente, siendo un contrapoder ante el poder de los tres niveles de gobierno.  El curso, así como el aniversario, me llevó a dar cuenta que el juntarse es posible, que a lado de mi hay personas que también buscan combatir los males sociales que tenemos como sociedad y que estos pueden ser cambiados. He visto como el curso dejo marca en varios de nosotros que nos sumamos a esta Organización y lo hacemos desde lo cotidiano como desde lo organizativo, siendo un ejemplo de como una semilla puede madurar en poco tiempo (2 meses) o como se señala en Nosotrxs, una revolución de conciencias que ya se está construyendo.

A diferencia de los partidos políticos, para Nosotrxs el dos de julio no es el fin ni el inicio, es el seguimiento de un camino que tiene como fin regresar el poder a los ciudadanos, reconociendo este derecho, el poder es del ciudadano y este debe ejercerse día con día por Nosotrxs- Me gustaría cerrar con una frase que en verdad concreta lo que ha venido desarrollando Nosotrxs: Mi libertad comienza, en realidad, donde se une a la tuya. Y es mucho más libre, la tuya y la mía, cuando van juntas y se respaldan mutuamente. El actuar juntos, el pensar desde Nosotrxs, es la concreción de la libertad

Hector X. Martínez – Una revolución de conciencias que ya se está construyendo.

Nuestro movimiento no se trata de pedir, se trata de exigir lo que nos corresponde

Por Ignacio Macedo, Representante de Nosotrxs en Chiapas.

Ellos, los partidos políticos continuaron con sus campañas de odio, de miedo, de manipulación, de falsas esperanzas. Ellos, gobernantes y funcionarios continuaron simulando en interés público y dándole la espalda a los ciudadanos, a nosotrxs.

Nosotrxs iniciamos hace un año como un movimiento revolucionario de conciencias. ¿Qué buscamos? Tomar nuestra responsabilidad como ciudadanos y ejercer nuestros derechos. ¡Exigir! Nuestros derechos. Porque nuestro movimiento no se trata de pedir, se trata de exigir lo que nos corresponde. No se trata de pedir permiso a autoridad alguna para que nos permita ejercer un derecho, simplemente lo ejercemos. Empujamos para ello.

Uno de los aspectos que hacen a nuestro movimiento especial es que NO buscamos convertirnos en partido político, porque quienes participamos NO vivimos de la política, somos como la mayor parte de los ciudadanos, con las preocupaciones el día a día, como se dice coloquialmente, persiguiendo la chuleta. Este enfoque nos da la calidad moral para señalar, exigir, pero al mismo tiempo representa un esfuerzo mayor que el que cualquier otra organización, pues no contamos con financiamiento más que la contribución sincera de cada uno de los que conformamos este movimiento y del tiempo que podemos ofrecerle.

Para Nosotrxs, el antes y el después del 1 de Julio no representa una diferencia en torno a lo que somos y buscamos. Gane quien gane la elección presidencial, las gubernaturas, las presidencias municipales, las diputaciones y senadurías, seguiremos empujando por que los ciudadanos tengamos lo que nos corresponde, lo que confiere nuestra constitución, nuestras leyes. Apretaremos porque las dependencias públicas sean eficientes, por la eliminación de intermediarios que de manera discrecional deciden que hacer y que no con los recursos que pertenecen a la ciudadanía. Pelearemos por mayor calidad en los servicios públicos, que sean de una calidad acorde con lo que se paga para producirlos.

En el caso particular del Estado de Chiapas, en el cual tengo el honor de representar a nuestro movimiento, no pararemos en señalar el corporativismo, clientelismo y compadrazgos que gobierno estatal y municipales utilizan como herramientas de despojo de los derechos de los Chiapanecos, como herramientas para producir y reproducir la pobreza que existe en este estado. Queremos que la pobreza deje de ser el motivo principal de asignación de recursos para este estado. Presionaremos sin parar que los profesores cumplan con sus horarios de clases y que ello se traduzca en el desarrollo de capacidades básicas de la juventud chiapaneca.

Aquí en Chiapas, nuestra agenda de desarrollo y derechos civiles es la agenda que existía hace 30 años en otras entidades de la República Mexicana, de ese tamaño es el rezago institucional donde las instituciones públicas han sido incapaces de ser factor de cambio. Sim embargo, para eso estamos Nosotrxs…

Ignacio Macedo – Exigir lo que nos corresponde

Construyamos una sociedad con cero tolerancia a la corrupción

Para Nosotrxs, uno de los grandes retos después del proceso electoral, es encontrar la forma para fortalecer el sistema nacional anticorrupción. Es fundamental blindarlo para evitar su desmantelamiento o que continúe la simulación de voluntad política que evita su correcta implementación, y así poder comenzar a atender al peor problema que tenemos como nación.

Especialmente necesitamos ir en bola detrás de los Comités de Participación Ciudadana (CPCs) quienes dirigirán los sistemas locales y el nacional, pero cuya figura legal poco clara limita su capacidad de actuación. Algunos de ellos han sido capturados ya por intereses privados, pero sin duda el conjunto de voluntades puede hacer que recuperemos el sistema que hemos ideado ciudadanxs para ciudadanxs.

A nivel nacional, desde esfuerzos individuales como el de Aaron Grageda del CPC de Sonora quien está por arrancar su presidencia, se ha avanzado en la creación de una red nacional que permita establecer una vinculación entre los CPCs para avanzar más rápido y apoyar a los CPCs de reciente formación. Al momento 22 estados cuentas con un comité, siendo Sinaloa el último nombrado está semana y requieren del trabajo en conjunto para lograr rápida implementación.

Nosotrxs ha firmado ya un convenio de colaboración con el CPC, tomamos la responsabilidad desde la representación de Quintana Roo, junto con Leonor Quiroz representantes de Coparmex nacional, la presidencia de la comisión de comunicación de la red, con el fin de dar a conocer el trabajo del sistema y de los comités ciudadanxs. Sin embargo, el objetivo mayor, es cambiar radicalmente las prácticas sociales donde la corrupción se ha vuelto aceptable a un México donde no exista permisividad.

El sistema es un logro de la ciudadanía que necesita ser comprendido e interiorizado por todas las personas, es necesario que nos lo apropiemos para hacer frente a las redes de corrupción que tanto han mermado la posibilidad de un futuro sustentable y justo para quienes habitamos este país.

Es necesario que desde nuestro movimiento de resistencia pugnemos por que las políticas que la nueva administración ponga al centro siempre y sin excepción el bien e interés común. Es fundamental que nos movamos a una sociedad con cero tolerancia a la corrupción y que le demos cabida a todas y todos.

La red de CPCs junto con la red de Nosotrxs y las que se vayan sumando podemos impulsar en bola y de forma ordenada, que se adopten los Objetivos de Desarrollo Sustentable, que se abra el gobierno para que nos sentemos a resolver en conjunto nuestra problemática, que el sistema anticorrupción se construya con la participación de todas y todos, queremos que se nos regrese el derecho a soñar, a imaginar un país donde el compás ético este perfectamente alineado y no se quede nadie atrás.

Lograr está transformación necesitará forzosamente llevar las políticas, las reformas y la acción a los estados. Es urgente descentralizar la política, el activismo y la participación para crear actores y entidades que, unidos entre todos, tengamos la fuerza suficiente para que desde lo local cambiemos la vida cotidiana de todas las personas.

Cynthia Dehesa

Cynthia Dehesa – Construyamos una sociedad con cero tolerancia a la corrupción

Nosotrxs debemos mantener el camino

Por Aram Barra

Durante el último año Nosotrxs se avocó a la exigencia para reducir la desigualdad y garantizar el acceso equitativo a bienes y servicios públicos a favor de las comunidades más olvidadas del país. Hemos hecho un llamado a exigir el cumplimiento de nuestros derechos –los derechos de todas y todos– juntos, en bola, pero en una bola organizada.

El reto después del primero de julio no es fácil. Debemos mantenernos firmes en nuestro llamado al cumplimiento de la ley, el fortalecimiento de las instituciones públicas y la promoción y defensa de los derechos humanos, con la ley en la mano. Ahora, más que nunca, es importante que las y los ciudadanos recordemos que no basta con ir a las urnas, nuestra participación es necesaria de manera constante.

En Nosotrxs somos ya 4 mil 560 personas registradas en 25 representaciones estatales, provenientes de las 32 entidades federativas. Nos hemos tardado en encontrarnos pero ya que lo hemos hecho, no nos vamos a soltar. Además, durante el próximo año debemos sumar a muchas personas más hasta conformarnos en el movimiento social de oposición más numeroso del país.

Esta inmensa red es una vía directa para retomar el poder que nos pertenece a nosotras, las personas que habitamos este país. Como lo hemos dicho en numerosas ocasiones, creemos sinceramente que Nosotros, todos y todas, somos el poder, el Estado y la democracia. De esta manera, nos mantenemos firmes para denunciar y detener a quien sea que se arrogue facultades para pisotear los derechos de los demás.

Conforme se vaya calmando el polvo post-electoral, es necesario que las y los ciudadanos nos mantengamos firmes en nuestra observación, critica y denuncia constante del quehacer público. Debemos observar activamente el proceso de cambio de gobierno, poniendo particular atención a que se sigan los lineamientos estipulados por la ley mediante auscultaciones abiertas y públicas, particularmente para el poder judicial.

De igual forma, es necesario participar en la conformación del nuevo plan nacional de desarrollo, que se presenta como una oportunidad para entrar en detalles que hasta ahora no se definieron ni en los documentos de plataforma ni en la campaña electoral. Las metas planteadas para la justicia social deben buscar resarcir las omisiones históricas para con los grupos más vulnerabilizados.

Nuestros ojos se mantendrán fijos en el cumplimiento de los derechos de todas las personas. Para ello, seguiremos exigiendo la reducción de los intermediarios para su cumplimiento, así como el buen actuar de los nuevos funcionarios públicos. Sin embargo, somos conscientes que el no cumplimiento de los derechos es y ha sido un problema sistémico. Por ello, debemos buscar nuevas manos que sumar, para caminar juntos sin que nadie se quede atrás.

El compromiso es claro y contundente. Ayúdanos, sumemos voces y voluntades. Agarrémonos y no nos soltemos, para cuidarnos y defendernos las unas a las otra. Ni tú, ni yo, ni ellos. Nosotrxs.

Aram Barra – Nosotrxs debemos mantener el camino

La participación ciudadana no se crea, ni se destruye en las urnas.

El proceso electoral que nos llevó a las elecciones históricas del 2 de julio de 2018 estuvo, sin duda, marcado por la violencia, la compra de votos, la utilización de programas sociales, la el uso indebido de datos personales, los bots y los inolvidables memes, pero sobre todo el miedo, la desinformación y la división social.

Y, es que, para los niveles de desigualdad, pobreza, deterioro ambiental, corrupción y la creciente violencia, sin duda, merecíamos más. Merecíamos propuestas claras, contundentes, innovadoras y que animaran , no sólo al apoyo a uno u otro candidato con cheques en blanco, si no, a criticar el sistema económico, politico y social en el que estamos inmersos y que nos ha llevado a la crisis que enfrentamos ahora.,aunado a un contexto internacional que se antoja adverso.

Es un gran error creer que por arte de magia o buena voluntad, la corrupción y las violencias desaparecerán. Es todavía peor dar por sentado que los gobiernos por si solos serán capaces de lograr una transformación social, sin la vigilancia estrecha de la sociedad civil organizada.

Uno de los grandes retos está ( y siempre ha estado) en la capacidad de organización de la sociedad civil en general para analizar, adelantarse, contribuir y oponerse a cualquier iniciativa que pretenda poner en riesgo el acceso a nuestros derechos o amenace con profundizar la desigualdad social y las violencias. Aumentar la participación y vigilancia ciudadana es una conclusión constante. La oportunidad radica en brindar herramientas, capacidades y espacios de participación a personas o colectivos cuyos derechos se han vulnerado para aumentar la exigencia ciudadana de manera incluyente, y sin tibiezas, porque ésta debe ser contundente y certera.

El actual modelo extractivista , basado en la explotación de los recursos naturales y el deterioro ambiental a nivel nacional y mundial, es uno de los temas mas grandes a los que nos enfrentamos a nivel nacional, pues de ello depende en gran parte, la capacidad del Estado para garantizar derechos como la salud, la seguridad o la alimentación. En éste sentido creo, que nuestros esfuerzos deben orientarse hacia el hacia el desarrollo sustentable, no sólo por el contexto internacional con la consecución de la Agenda 2030, si no, por justamente, la necesidad de replantear un nuevo paradigma en donde lo socialmente justo, económicamente viable y ambientalmente adecuado será necesario para la crisis que nuestro país y planeta atraviesan.

Vigilemos, exijamos y organicémonos, porque éste país no se va a arreglar solo y nuestro futuro y el de las especies con quienes lo compartimos está en riesgo.

Marioliva González – La participación ciudadana no se crea, ni se destruye en las urnas.